miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿Cómo dice que dijo?

Aún recuerdo mi paso por la primaria cuando uno tenía que hacer planas y planas de diferentes enunciados ¿Y qué decir del dictado? Se me revolvía el estomago cada que había examen de ortografía ¿Cómo aprenderse tantas reglas? ¡Y las composiciones! ¿Cómo hacer que lo que uno redacte sea coherente y entendible? Nuestro idioma es tan vasto que la primaria no es suficiente para aprender a escribir de manera correcta, si bien el dictado y buscar en el diccionario el significado de las palabras durante la clase de español es un socorrido recurso, sin duda la lectura es lo que hace que nos empapemos de cómo se debe escribir, aunque claro, hay que cuidar lo que se lee.


Desgraciadamente con el paso de los años -y al ya no haber exámenes de ortografía- cada quien empieza a escribir como Dios le da a entender. ¿Qué más da si la “B” es labial o labiodental? ¿Qué importa si alguna palabra lleva “H” si de todos modos es muda? Y de los signos de puntuación mejor ni hablamos, muchos los ignoran sin saber que son los que le dan sentido a lo que queremos transmitir. Todas estas deficiencias gramaticales repercuten en la imagen no sólo de niños de primaria, sino en adultos que llegan a sorprender con su manera de “escribir”. Sumado a esto, la tecnología también contribuye a que nuestro lenguaje se vea cada vez más fracturado, ¿Qué harían muchos sin la revisión ortográfica de Word? ¿Cómo mandar en un mensaje de texto una noticia con pocas palabras? ¿Cómo acomodar en sólo 140 caracteres de Twitter el último chisme? Por cierto, creo que las redes sociales son el ejemplo perfecto de cómo mucha gente pone en evidencia no sólo su vida, sino también que no sabe escribir.

El tener una correcta ortografía y redacción no debe ser propio de periodistas o escritores, sino que todos dentro de nuestra profesión debemos dar ese plus a la actividad que desarrollemos. Así, un chef debe de agregar a su receta para obtener éxito el poder comunicarse de manera escrita, lo mismo que un ingeniero o una diseñadora. ¿Qué será de ellos el día en que debido a su trayectoria tengan que escribir un artículo? El poder de transmitir lo tenemos todos y todos deberíamos poder hacerlo correctamente a través de un lápiz y un papel.

Para comodidad de muchos e inconformidad de otros tantos, la Real Academia Española (RAE) propuso una nueva revisión a las reglas ortográficas. Los cambios repercuten en el nombre de varias letras y en el uso de tilde en algunas palabras como a continuación se menciona:

• Que la “i griega” sea nombrada “YE”
• Que la “i latina” sea nombrada “I”
• Que ya no se nombre “be labial o b grande” a la “B” o “v labiodental o v chica” a la “V”, sino “BE” y UVE”
• Que la “W” luego de de ser multi nombrada como “ve doble”, “doble ve”, “uve doble” o “doble u” se llame simplemente “DOBLE UVE”
• Que se elimine la tilde de los monosílabos con diptongo ortográfico como truhán y guión.
• Que se elimine la tilde en la letra “o” cuando ésta se encuentre entre números. 2, 4 ó 6.
• Que el prefijo “Ex” se escriba pegado a la base léxica, es decir, formando una sola palabra. En lugar de “ex presidente” será “expresidente”.
• Que ya no sea obligatorio tildar el adverbio “solo” o los pronombres demostrativos “este”, “esta”, “estos”.
• La escritura con “q” representa una “incongruencia con las reglas”, por lo que la propuesta es que sean cambiadas pos las letras “c” o “k” según los casos Irak, Catar, Cuórum.
• Que la “ch” y la “ll” se eliminen definitivamente del alfabeto.

Es con estas novedades que más de uno se salvaría de incurrir en alguna falta de ortografía protegido por las modificaciones que, dicho sea de paso, se habían hecho por última vez en el año de 1999.

El pasado 28 de noviembre en el marco de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, los directores y presidentes de las 22 instituciones que componen la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) aprobaron por unanimidad esta versión de la ortografía razonada de la lengua española. Al respecto, el director de la Academia Mexicana de la Lengua aclaró que se trata de “una propuesta” para unificar la manera de escribir el español en los países hispano parlantes y no una imposición con la que se eliminen los usos y costumbres habituales. De tal manera, lejos de modificar radicalmente las propuestas anteriormente citadas y por respeto a los escritores y a las comunidades de habla hispana, la nueva ortografía se podrá utilizar como “alternativa” de escritura y no como un nuevo reglamento.

Pero eso no lo es todo, a pesar de que el castellano es nuestro idioma oficial, los mexicanos nos hemos encargado de que nuestros hermanos de habla hispana no terminen de entendernos debido a la cantidad de modismos que usamos al hablar; pero gracias al lingüista y lexicógrafo mexicano Guido Gómez de Silva eso tiene solución. En noviembre de 2001 la Academia Mexicana de la Lengua publicó el Diccionario de Mexicanismos, en donde se puede consultar el significado de lo que sólo a los mexicanos se nos ocurre. Por citar un ejemplo, este año se integraron a este diccionario las palabras naco, chido y el tan cotidiano “güey “.

Pareciera que el proyectar una buena imagen a través del habla y la escritura está pasando cada vez más rápido a segundo término.

Fuentes de Consulta
www.rae.es
www.academia.org.mx
www.eluniversal.com.mx










Lic. Ana Laura Rivera Espinoza
Coordinadora del Departamento de Titulación Campus Lomas Verdes

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